“Quiérete bien, que quererte mal es fácil. Y demasiado habitual en los tiempos que corren”. Pero querer y quererse no es solo decirlo de palabra. Las formas más habituales de demostrar este sentimiento no es expulsando conceptos por nuestra boca, sino cuidando de quienes nos rodean y de nosotros mismos. Porque los hechos hablan más alta que cualquier palabra. Y es que no hay mejor forma de demostrar un te quiero que tendiendo la mano y brindando nuestra ayuda a quienes nos acompañan en nuestro viaje a la vida. Con las acciones de cuidado les entregamos un claro mensaje: “No estás sol@”.

Si cuidar del mundo ya es necesario de por sí, imaginaos lo que significa cuidar de nuestros mayores. Aquellas personas que, en algún momento, estuvieron ahí para nosotros. Nos acompañaron, nos enseñaron y, lo más importante, nos cuidaron. Ahora, es nuestro turno. Pero lo es con un añadido: la tecnología. Los avances tecnológicos han abierto un mundo de posibilidades para facilitar las tareas de cuidado de nuestros mayores, pacientes, hijos…

Puestos a hablar de padres y abuelos, se me ocurren las siguientes preguntas: ¿cómo nos habrían cuidado si hubieran tenido a su alcance las herramientas de hoy en día? ¿Qué habría sido de sus enseñanzas y labores para con nosotros?

Hoy queremos compartir una manera sencilla de seguir cuidando de los tuyos, de los míos, de todos.

El sentido de ayudar

Cuando nació Uilyo, las familias ya estaban conviviendo con la necesidad de mejorar el cuidado de sus familiares. Y es que todas las aplicaciones comparten un mismo origen: la necesidad. Esta herramienta ha traído consigo la posibilidad de llevar en el bolsillo, y de manera gratuita, una base de datos, un teléfono móvil, alimentada de los valores médicos de nuestros hijos, pacientes o cualquier otro familiar. Tú también puedes anotar los tuyos.

No pienses que con valores médicos me refiero únicamente a la tensión, el nivel de glucemia en sangre, el ritmo cardíaco o a la presión arterial. Información mucho más rutinaria y sencilla como el peso, la estatura, el nombre del cuidador que está a cargo de un familiar, el día y la hora de una cita, y la toma de medicamentos también forman parte de nuestro bienestar.

Así que, este tipo de aplicaciones han permitido extender el sentido de la ayuda.

¿Cómo mejora Uilyo las tareas del cuidado?

El seguimiento se ha convertido en un acompañante decisivo de todas aquellas tareas con las que pretendemos alcanzar el máximo punto de calidad. Seguir el estado de salud de nuestros mayores no solo nos aporta información, sino la posibilidad de vivir tranquilos y de eliminar la incertidumbre.

Gracias a Uilyo, muchas familias han podido dar seguimiento y almacenar tantos valores médicos como desean, recordar cada cita gracias a los avisos que permiten saber cuál es la dosis prescrita por el facultativo, las horas en las que debe tomarse y las citas médicas.

En definitiva, esta aplicación ha entrado en contacto con la Era de la Información teniendo en cuenta las necesidades básicas de las personas. Ha puesto a su alcance todos los datos de pacientes o familiares, poniéndolos a disposición de los cuidadores y otorgándoles la posibilidad de estar al tanto.

Romper con las barreras geográficas no es un paso sencillo, pero los avances en comunicación han superado este reto en el sector de la salud.

Uilyo transforma las maneras del cuidado

¿Alguna vez habías imaginado tener la realidad del estado de salud de nuestros allegados en el teléfono móvil? ¿Quieres mantenerte informado con solo acceder a la aplicación? ¿Deseas tener tu propio historial médico automatizado? ¿Buscas la tranquilidad de saber que nuestro familiar está en buenas manos? ¿Quieres acabar con preguntas incómodas del tipo ‘se habrá tomado la medicación’?

Con Uilyo, en escasos minutos de tu vida puede cambiar la manera en que cuidas de los tuyos. En el cuidado y la necesidad no hay mínimos que valgan.

evolución del cuidado de pacientes y familiares