Cuando una tecnología llega a nuestras vidas, en poco tiempo, se vuelve algo indispensable. Las aplicaciones móviles acaparan nuestra atención, hasta el punto de que cuando no estamos conectados, sentimos que algo nos falta. Esto es algo que nifluye en el futuro de las aplicaciones móviles de salud ya que cada día se desarrollan más y más apps que son de gran ayuda para pacientes y profesionales sanitarios. La regulación y ordenamiento de todas las aplicaciones existentes, clasificadas en cuanto a sus objetivos, es una prioridad que servirá de ayuda para los usuarios de las mismas. Tener conocimiento del valor que aportan a nuestra salud facilita el uso de la forma más adecuada.

¿Qué futuro les depara a las aplicaciones móviles de salud?

La web 1.0 nos aportaba información, la 2.0 socialización y cuando hablamos de apps de salud podríamos pensar que el futuro 3.0 debería ser la personalización. Cada diagnóstico y tratamiento debe adaptarse a cada paciente. Los contenidos que el paciente reciba, deben ser personalizados. Cada caso es diferente y la tecnología móvil debe acercarse hacia la salud personalizada.

La salud personalizada

Los desarrolladores de apps no deben olvidar que cuando se trata de salud se habla de dos puntos de vista: doctor y paciente. La inclusión del paciente en la creación de una aplicación sanitaria es esencial. El paciente es el centro de ese proyecto sanitario. Lo que se busca es la mejora de su salud.

Segmento mHealth

El hoy llamado segmento mHealth acapara gran cantidad de aplicaciones destinadas a la práctica de la medicina y el cuidado de la salud. Las cuales se apoyan en el uso de algún dispositivo, ya sea smartphones, tablets o wearables.

Las aplicaciones creadas para este segmento cubren gran cantidad de aspectos: alimentación, ejercicios, conocimientos de una determinada enfermedad, posibles diagnósticos y tratamientos, fomentar el estilo de vida saludable, intercambio de casos clínicos y el estudio de la medicina. Éstos ayudan y facilitan el trabajo del médico.

El uso de los medios tecnológicos es, en definitiva, algo irreversible. Sin embargo, se debe encaminar hacia la integración hombre-tecnología, para lograr un equilibrio, entre las tareas que corresponden a las tecnologías y las que corresponden al profesional de la salud. El adaptarnos a ese proceso se hace necesario.

La Universidad Abierta de Cataluña, conocida como la UOC, consciente de la importancia de las apps de salud, realizará una prueba piloto, con 250 pacientes y profesionales de cinco instituciones hospitalarias. La investigación busca analizar el futuro del sistema sanitario español y la efectividad de las aplicaciones en el tratamiento de los enfermos.

Las aplicaciones destinadas a la salud suponen una oportunidad de mejora en el sistema sanitario español y el estudio busca encontrar los retos y oportunidades que permitan aumentar la calidad de vida y la calidad asistencial al paciente. Al mismo tiempo también intentan lograr accesibilidad al sistema de salud.

Distinguir durante el estudio las aplicaciones más eficientes, que se constituyan como la oportunidad de hacer los cambios necesarios y que conlleven seguridad para el paciente y calidad asistencial, pueden tener su coste, pero la innovación bien lo vale.