La revolución digital en la que se encuentra sumergido el mundo ya salpica a todos los sectores profesionales de la sociedad. Lo hemos visto en la salud, donde la lucha por superar los retos actuales ha llevado a poner la tecnología en un punto de encuentro con acciones tan básicas, pero a la vez tan necesarias, como el cuidado familiar. ¿Hacia dónde se dirige la tecnología en este sentido?, ¿cómo ayuda actualmente al cuidado familiar?, ¿se están aprovechando estas ventajas?

Son tantas preguntas las que nos surgen ante tal cuestión, que hemos buceado en el océano tecnológico más actual para observar de cerca el papel que desempeña en el cuidado de familiares y, en base a ello, generar una respuesta objetiva.

Tecnología en todos sus sentidos

A pocos menesteres dedicamos más tiempo que a la salud, como no podía ser menos. Teniendo en cuenta que es la base de todo cuerpo humano, sin ella, el resto de las cosas no existirían para nosotros. Por ello, resulta demasiado tentador buscar la manera más precisa de adaptar la tecnología a esta cuestión, de manera que este paradigma ya ha entrado a formar parte del sector salud.

Algunos expertos se hacen preguntas del tipo ‘¿qué pasaría si utilizara la tecnología para lograr esto o aquello?’, ‘¿cómo ayudaría a superar este reto?’, etc. En base a ello, comienzan a surgir miles y miles de ideas a las que desean dar forma. Es así como entran en contacto dos sectores diferentes pero muy unidos en la actualidad: la tecnología y la salud. Los lazos entre ellos son cada vez más fuertes, y la sociedad ya no duda de sus ventajas.

Hablamos de tecnología en algunos aspectos de la salud que caminan hacia un sector cada vez más automatizado. ¿Quién no aprovecharía las oportunidades que nos brindan estos avances si logran hacernos la vida más llevadera? Desde luego, todos estamos dispuestos a ser testigos de su uso e implantación en la salud. Y lo hacemos porque, frente al desafío de la adaptación, hemos tomado conciencia de sus virtudes.

Relación entre la tecnología y el cuidado familiar

El cuidado familiar es un tema que, en general, a todos nos preocupa de manera consciente o inconsciente. A lo largo de todas las actividades que llevamos a cabo en nuestra existencia, lo único que buscamos en ellas es el control. Nos hace sentir seguros, poderosos y preparados. Eso sí, con la responsabilidad de su uso. Esto también ocurre en el cuidado familiar, y la tecnología aporta la posibilidad de mantener el dominio.

Lo hace gracias a sistemas adaptados en los que anotar de manera automática cada una de las acciones relacionadas con la salud, y que ello nos sirva de recordatorio. Por ejemplo: citas con el médico, la toma de medicamento, la última medición de mi estatura, etc. Mientras algunos profesionales siguen planteándose nuevas formas de aprovechar la tecnología, la necesidad de mantener el control en el cuidado familiar ya ha dado lugar a la acción.

Si los usuarios acuden a internet para informarse de sus dolencias, si interactúan entre ellos, ¿por qué no lo iban a aprovechar también en el cuidado familiar? En este sentido, podríamos afirmar que la tecnología ha venido a facilitarnos la vida. Y es que, si existe una reflexión que no debemos de perder de vista en la relación que existe entre la tecnología y el cuidado de familiares, es que su digitalización no supone un cambio evolutivo, sino transformador.

Cuidando de otros

Creemos firmemente que cuidar de otros es cuidar de uno mismo. En la vida, pasamos por etapas en las que tenemos a nuestro cargo la responsabilidad sobre nuestros hijos, padres, abuelos, amigos, etc. Pese a que no dudamos de su relevancia, es cierto que puede dar lugar al estrés e incluso al olvido y la confusión de lo que tenemos que hacer. La tecnología cumple un papel fundamental en este sentido, y es que cuidar de alguien requiere cada vez más de su implantación. Sin ir más lejos, y para que nos entiendas, los monitores de bebés en los dormitorios ya forman parte de estos avances.

¡Aprovechemos este impulso!