En realidad, no se trata de mayor o menor control o poder, sino únicamente del que merecen nuestros pacientes como dueños de su propia identidad. “La información es poder”, decía Francis Bacon. En la salud, también. Decía, además, que el poder no lo tiene quien sabe dónde encontrar un determinado dato, sino quien sabe cómo usarlo.

En cuestiones de salud, los datos revelan el estado de las personas, una información cargada de sensibilidad y necesidad de ser controlada, pero ¿cuál es la importancia real que tiene el control sobre la salud de uno mismo? ¿Qué papel ocupa el poder de los usuarios sobre sus datos? ¿Cómo pueden controlar su salud por medio de las aplicaciones? ¿Es esto posible?

El papel del as aplicaciones móviles en el cuidado

En alguna ocasión hemos mencionado Uilyo como aplicación capaz de mejorar el cuidado de nuestras mayores. Hoy no queremos centrarnos tanto en esta cuestión sino en las posibilidades que aporta. Empecemos hablando del control, esa capacidad de comprobar, examinar u observar que algo es de tal o cual forma.

Las aplicaciones móviles están aportando el poder de controlar nuestros valores médicos, así como otro tipo de información acerca de nosotros, nuestros pacientes y nuestros familiares. En definitiva, de nuestros allegados. Y es que no existe mejor sensación que la de tener el control sobre uno mismo.

Decíamos una vez que quererse mal es demasiado fácil y habitual en los tiempos que corren. Hay quien lo hace por puro altruismo, y están quienes lo tienen como profesión. En cualquier caso, las aplicaciones móviles están otorgando a sus profesionales la capacidad de aumentar la seguridad en sus labores.

Seguimiento y evaluación de los valores médicos

Esta es una de las mayores ventajas que aportan aplicaciones móviles como Uilyo. Su especialización en el cuidado y en la salud, así como sus capacidades para centralizar y organizar la información permiten hacer un seguimiento y evaluación de la salud. Podemos comparar los valores actuales con otros pasados, pues la información siempre estará a nuestra disposición con solo hacer clic. Como consecuencia, nos encontramos con una acción más que manifiesta el control.

¿Cuál es nuestro fin último?

En casi todas las tareas que llevamos a cabo en nuestra vida diaria deseamos, consciente o inconscientemente, mantener el control. ¿Por qué? A pocos nos cabe duda de que se trata del pilar fundamental de la seguridad. Mantenernos seguros de lo que hacemos es una ventaja demasiado placentera. Por eso, en el cuidado y en la salud valoramos cada oportunidad que nos lleva a alcanzar tal nivel. Las aplicaciones móviles están diseñando un camino directo hacia este fin, una razón que podría justificar el aumento de su uso entre los usuarios.

Dice Okdiario que “la gente cada vez se preocupa más por su aspecto físico y su salud, lo que provoca que la tecnología irrumpa con fuerza en el día a día”. Y no solo eso, sino que “1 de cada 3 personas utiliza una app de salud para llevar un control”. Son datos recogidos de un estudio realizado entre usuarios de telefonía móvil en España.

Controlar la salud, por tanto, ya no es una tarea que reside únicamente en realizarse controles para detectar enfermedades o problemas, sino en controlar nuestros propios valores médicos para garantizar el bienestar y la seguridad. En definitiva, se trata de unos valores que nacen de la moral, que no tienen precio y que solo las tecnologías, en general, y las aplicaciones, en particular, lo están consiguiendo.

¿Sabes lo que puede significar el control y el cuidado de personas con Alzheimer? ¿Y de tus familiares? Cada caso es un mundo. No permitas que el poder sea un factor lejano en tus labores de cuidado.

evolución de la tecnología para el cuidado de familiares y pacientes