Puede que en muchas ocasiones te hayas preguntado cómo podías mejorar las tareas de cuidado que llevas a cabo con tus pacientes, o incluso con tus propios familiares. Ser un buen cuidador depende de factores muy diversos. Por ejemplo: contar con las habilidades y conocimientos necesarios, o aprender determinadas técnicas. Sin embargo, existen algunas características que todos los profesionales que se dedican al cuidado deberían tener en común. ¿Sabes a lo que me refiero?

Teniendo en cuenta los numerosos adelantos tecnológicos que surgen día a día, en algún momento tenían que salpicar al sector de la salud. Parece que ese momento ya ha llegado y, por ello, uno de los factores que todos los cuidadores deberían tener en común es el del aprovechamiento de las nuevas herramientas, así como de las aplicaciones, para mejorar sus labores. Esta reflexión forma parte de nuestros consejos, por lo que queremos compartirla contigo.

¿Estás preparado? ¡Comencemos!

¿Dónde reside la importancia del cuidado?

Quizás estemos acostumbrados a escuchar decir “eso está bien” o “eso otro está mal”. No obstante, ¿en qué nos basamos para juzgar de este modo? Cuando se trata de cuidado, hablamos de personas. Y ese, quizás sea el factor más importante. Cualquier despiste, cualquier fallo, cualquier olvido puede acarrear graves consecuencias, por lo que el cuidado familiar de las personas dependientes se ha convertido en un auténtico reto social.

Superarlo se encuentra en vuestras manos. Su dependencia nos convierte en un apoyo fundamental en sus vidas, y sus circunstancias ponen la figura del cuidador como una alternativa necesaria. Sus servicios pueden ser decisivos, pero deben estar perfectamente preparados para desarrollar con éxito sus tareas. Cada persona es única, y cada cuidado también debería serlo. Así que, queremos remarcar la importancia de esta profesión sin olvidar todas aquellas características específicas con las que deberían contar. Te contamos cuáles son en el siguiente apartado.

Estas son las habilidades que necesita un cuidador

Solemos entender las habilidades como aquellas “aptitudes innatas, talentos, destrezas o capacidades que ostenta una persona para llevar a cabo, y por supuesto con éxito, una determinada actividad, trabajo u oficio”. Nada más lejos de la realidad. Las que necesitan los cuidadores para desarrollar sus tareas de manera exitosa son las siguientes:

  • Paciencia. Tan necesaria como eficaz, pues es el pilar de todas su comprensión y reacción ante determinadas situaciones. La paciencia debe mantenerse en todo momento.
  • Profesionalidad. Quizás pueda sonar ambiguo, pero ser profesional conlleva la adquisición de conocimientos y su puesta en práctica, así como la seriedad y el buen trato con los pacientes o familiares.
  • Capacidad de escucha. No es lo mismo oír que escuchar. En esta última pueden encontrarse las claves para llevar a cabo un cuidado adaptado a cada persona. Prestar atención a sus necesidades para tratar de entenderlas. Hablamos de comunicación.
  • Empatía. Debemos ser capaces de comprender y ponernos en la piel del otro, principalmente para poder entender las necesidades físicas, sociales y afectivas que tienen y que queden perfectamente resueltas.

Cuidar de otros es cuidar de ti. No lo olvides.

¿Qué consejos podemos darte?

Como te decíamos al comienzo de este artículo, queremos compartir contigo una serie de consejos que pueden servir de gran ayuda para el desarrollo de las tareas de un cuidador. Ya te hemos dado varias pistas:

  1. Aprovechar las aplicaciones sobre cuidado familiar. Algunas de ellas permiten centralizar toda la información, así como gestionar el cuidado manteniéndose al día de la toma de valores. Este tipo de herramientas otorgan control y poder.
  2. Contar y trabajar con las habilidades necesarias para el buen cuidado. Algunas de ellas os las hemos explicado en el párrafo anterior, aunque queremos destacar la importancia de tener siempre buen humor a la hora de ponerlas en práctica.
  3. Mostrar fiabilidad. Este objetivo también puede conseguirse gracias al uso de aplicaciones de cuidado familiar, pues permiten mostrar referencias sobre las tareas realizadas en cada momento.
  4. Ser responsables. Es importante mantener la responsabilidad en todas y cada una de las labores, así como en los horarios para la toma de medicamentos, las citas con el médico, etc.

En definitiva, la aplicación de estos consejos puede ser un camino directo al buen cuidado de familiares y pacientes. La tecnología y la personalidad son sus dos pilares.

¿Estás preparado para ponerlos en práctica?

evolución de la tecnología para el cuidado de familiares y pacientes